
En el deporte de alto rendimiento los resultados alcanzados han sido tan relevantes que prácticamente se ha llegado a los límites en cuanto a la manifestación de las posibilidades físico–funcionales y motrices. Esto se debe, en gran parte, a un trabajo matizado por la presencia del componente científico en el enfoque multidisciplinario. Es decir, se han perfeccionado los sistemas de control en torno al complejo proceso de preparación deportiva.
El entrenamiento deportivo es un proceso pedagógico que se concreta en la organización del ejercicio físico, que varía en cantidad e intensidad, produciendo una carga creciente, que por una parte estimula los procesos fisiológicos de sobrecompensación y mejora las capacidades físicas, tácticas y psíquicas del atleta, a fin de exaltarlo y consolidar su rendimiento.
La manifestación de un máximo rendimiento por parte del deportista depende de: La presencia de un óptimo estado de salud física– funcional, motriz y psicológico. Una balanceada nutrición en función de las exigencias energéticas del deporte que practica. El desarrollo idóneo de las capacidades físicas condicionales y las específicas.
El óptimo y homogéneo desarrollo de los diferentes componentes del proceso de preparación deportiva (físico, técnico, táctico, psicológico y teórico). La correcta dosificación por parte del entrenador de la carga de entrenamiento y del cumplimiento de la misma lo más fiel posible por parte del deportista.
Lesiones que se presentan en la Actividad Deportiva.
Al referirnos a las lesiones deportivas debemos tomar los cauces por los cuales se conduce en sentido general la medicina contemporánea, la cual concede importancia primordial al trabajo preventivo o profiláctico. Desde esta perspectiva, el entrenamiento deportivo asume el desarrollo del complejo proceso de preparación deportiva, otorgándole al Kinesiólogo Deportivo, la importante misión de servir como orientador–educador, tanto para deportistas como entrenadores en el sentido de cómo preservar en óptimo estado el aparato locomotor (ósteo–muscular).
¿De qué estrategias metodológicas deberá valerse el Kinesiólogo Deportivo para lograr esta importante misión?
Orientar tanto a deportistas como entrenadores en cómo realizar adecuadamente el calentamiento en correspondencia con las características del deporte específico y de la actividad a realizar en cada sesión.
¿Hacia dónde debe orientar el calentamiento el Kinesiólogo Deportivo?
En primer lugar se deben ejecutar los ejercicios de acondicionamiento articular. La exigencia de los ejercicios debe ser gradual, debe ir en aumento progresivo.
El deportista deberá dedicar alrededor del 20 al 25% del total del tiempo designado para el calentamiento a los ejercicios de elongación muscular tanto de forma pasiva como activa.
Caracterización de los ejercicios de Estiramiento o Elongación Muscular pasivos:
Se aplica una fuerza externa, el músculo relajado es estirado o elongado con ayuda de otra persona que puede ser el Kinesiólogo o el Entrenador o en otros casos a través de la utilización de un determinado implemento. Estos ejercicios asistidos son especialmente adecuados para la elongación de zonas bien complejas como la región lumbar o escapular, de suma utilización en deportes como la Gimnasia, el Patinaje, la Natación, el Ciclismo y algunas modalidades del Atletismo, por mencionar sólo algunos.
Caracterización de los ejercicios de Estiramiento o Elongación Muscular activos:
El músculo es estirado al máximo con ayuda del propio movimiento, es decir no existe la presencia de factores externos que incidan en la elongación del mismo. Este tipo de trabajo debe desarrollarse de forma continua en todas las sesiones de entrenamiento de forma tal que el deportista se habitúe al mismo, lo cual lo conducirá a una notable mejoría en cuanto a sus posibilidades de movimiento.
El trabajo profiláctico por parte del kinesiólogo deportivo mejora la calidad de vida del deportista permitiendo alcanzar una mayor longevidad deportiva.

