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Hernán Bellido |
Hernán Bellido (1924 - 1926) se empeña en regularizar la
vida institucional: que los socios cumplan con los pagos de sus cuotas a
tiempo, con el objeto de contar con los recursos indispensables para las
obras necesarias. También estimula el ingreso de nuevos socios, con cuyo
aporte se pueda financiar las obras requeridas, requisito para las
actividades deportivas. Se interesa
en las
instalaciones, el mobiliario,
la bajada del Club (preocupación constante de los presidentes desde el
inicio) y conseguir apoyo financiero de diversas instituciones para el
plan de obras. Se amplía el local y, lo que es
muy
importante, se levanta un pabellón con su gimnasio, que es la primera
construcción seria que es edificada por la Institución en tierra firme. |
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Pabellón (Barracas) del Club. Dibujo de Julio Noriega. |
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El Club
cobra vida inusitada. Se dinamiza la vida social. Una prueba de las
transformaciones que sufre el Club de Regatas «Lima», es
el hecho de que el Casino de Chorrillos
quiso fusionarse con el Club.
El escritor y poeta José Gálvez, en su libro
"Nuestra pequeña historia", obligada fuente de información cuando se
desea hablar de los inicios de la institución, dice el 26 de abril de 1825:
“Celebrando su cincuentenario, el Club
de Regatas «Lima»
ha preparado para hoy una fiesta sencilla, de íntimo carácter en que se hará
la evocación respetuosa de los que crearon la Institución y le dieron los
alientos generosos que la hicieron renacer y perdurar. Para la fiesta el
entusiasta y socio, señor Julio Salinas Cossío ha obsequiado una yola,
declinando el honor que se le hiciera para que llevase su nombre, ha pedido sea
bautizada con el nombre del Club.
Esta emotiva crónica
fue la mejor ofrenda en la celebración de las Bodas
de Oro del Club.
“Cincuenta años más tarde - la cuota de ingreso
- apenas si se había triplicado, costaba cincuenta soles, y la cotización
mensual era nada más que el doble: cuatro soles”
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José Antonio de Lavalle (1926 - 1931, 1940 - 1942). Su actividad
se desarrolla cuando tiene lugar la caída de la bolsa neoyorquina de
1929, que remece el mundo. Cumple un segundo período cuando se produce el
terremoto del 25 de mayo de 1940 que deja destruido Chorrillos, pero no así
el local del Club, que cuenta
con una nueva plataforma, construida años atrás. Después del terremoto,
Lavalle pone el local a disposición de la Municipalidad de Chorrillos,
para que pernocten aquellos que
perdieran sus viviendas en el incruento sismo. No obstante, el Club
también se hará presente, pero sus contribuciones se canalizan
esencialmente a través de la junta de Asistencia Nacional. |
José Antonio de Lavalle
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El movimiento telúrico de 1940, destruye los locales y el material de las instituciones del Callao, quedando el Club sin la posibilidad de poder hacer competencias interclubes. El Club de Regatas «Lima» ayuda a los otros clubes para que salgan de su situación calamitosa; estimula incluso con donación de botes a los otros clubes para que estén en condición de competir.
Es Lavalle quien crea la categoría de Socios
Diplomáticos. En su gestión se tiene en cuenta la posibilidad de aceptar
socias mujeres con la condición de que no tuvieran hermanos socios, abonando la
mitad de la cuota de los hombres y con iguales derechos que las esposas, madre,
hijas o hermanas de los socios.
Posteriormente en 1943, con Oscar Berckemeyer Pazos,
las damas se ven favorecidas al dárseles facilidades y garantías a las que
asistían al Club, habiéndose
autorizado al Inspector del Interior que distribuyese tarjetas de identidad para
ellas.

El antiguo local con cimientos de cemento
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Enrique Panizo
Vargas |
Enrique Panizo Vargas (1931 - 1932) asume la presidencia en
plena crisis económica mundial, cuyos efectos se ven muy claramente en el
Club: «las entradas han disminuido
notablemente, mientras que aumentan los gastos para entrenamiento y
regatas sociales, se impone una política de economía estricta» (Acta de la sesión del 5 de octubre de 1932).
La
situación es sumamente difícil. Un porcentaje considerable de socios se atrasan en el pago de sus cuotas por lo que se cambia de carnet para
evitar el ingreso de aquellos que no están al día. Uno de los objetivos
más perentorio es «conseguir obsequios de particulares», ya sea en
joyas o en dinero. Prácticamente este período está dirigido a mantener
la actividad y buscar la manera de agenciarse el dinero necesario para las
obras mínimas: renovar los rieles que sostienen la plataforma del Club y ponerle revestimiento de cemento, construye la plataforma
de concreto, cuna de "fulbito" y "handball". También,
el tradicional baile de máscaras para el Día
de la Vieja, tiene que suspenderse. Y, sin embargo, a pesar de todas esas dificultades, es en este período de Panizo que se produce el Gran Capote del 10 de abril de 1932, cuando el Club de Regatas “Lima” gana las cinco regatas en que participa, caso que sucede por primera vez en el Perú.
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Es precisamente con este
motivo que Julio Noriega Pazos compone el himno del Club:
HIMNO DEL CLUB
DE REGATAS “LIMA”
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Bogas que del “Lima” son
y que en el Club se hicieron,
saben bien lo que es corazón
desde el “go” hasta el final.
Boguen los “turistas”,
o boguen los campeones
Y aunque sus muchachas boguen,
siempre el “Lima” se impondrá.
==***==
Sin carril, sin timón,
con la cacha del remo mojada,
con un “crab”, o con dos,
o perdiendo compás y palada.
En un mar, y u otro mar,
con “chupina”, o con aguas tranquilas,
los de aquí, por que sí,
al Club “Lima” harán siempre triunfar
“La verdad es que esta segunda parte viene a ser la apoteosis de la fanfarronería, porque no se concibe que, con tantos y tan graves contratiempos, una tripulación sea capaz, no ya de ganar una regata, sino de quedar a flote en su embarcación. Preciso es confesar que al autor se le pasó la mano, aun cuando se diga que la fe derrumba montañas y que habiendo fe en el triunfo, se pueda ganar hasta en una falúa desmantelada. Enrique Panizo es uno de aquellos que piensan así. Es tanto el cariño que siempre ha tenido al Club y tanto era su anhelo de que el “Lima” diera su primer “capote”, que en aquel memorable 10 de abril, llevó al Callao un crucifijo e hizo que lo besaran cada uno de los componentes de las tripulaciones que presentó El Club de Regatas “Lima”. (Julio Noriega Pazos – El Club).
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Roberto Letts Sánchez |
Roberto Letts Sánchez (1932 - 1933, 1938 - 1940) asume su gestión en este tiempo en que el
aspecto económico deficitario hace que el Club no concurra u organice algunas regatas, estando a punto de
ser suspendido de las regatas interclubes. El problema es tan grande, que
el Ministerio
de Marina ofrece su concurso al Club
de Regatas «Lima», para que pueda capear los temporales, «dada
su situación especial en la bahía de Chorrillos y el momento
internacional delicado» (Actas del
21 de febrero de 1933). |
Los mismos empleados no cumplen con sus horarios, los socios dejan de
pagar sus cuotas a tiempo, la junta Directiva:
«acordó
imponer las medidas necesarias para asegurar la debida disciplina en el
dormitorio durante los próximos entrenamientos, y a castigar severamente a los
infractores de los reglamentos internos» (Actas
del 9 de junio de 1933).
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Augusto Maurer (1933 - 1938) establece varios talleres
para construir botes y remos que antes era preciso comprar en el
extranjero, lo que significa un gran ahorro por la depreciación monetaria
que aqueja al país. Se hace también imprescindible reparar y, sobre
todo, conservar las embarcaciones y los remos ya existentes, para que
puedan ser utilizados adecuadamente, porque los talleres no pueden, al
menos inicialmente, proporcionar todo
lo que
se requiere para una
buena preparación de los bogas. |
Augusto Maurer |
El
remo obtiene triunfos, aunque no ha encontrado aún estabilidad. Años después,
Augusto Maurer asevera que el Club ha
triplicado el tamaño que tenía a inicios de los años veinte, se realizan
obras que representan la incorporación a las instalaciones del Club
de aquello que la modernidad puede ofrecer.
El deporte del remo se acrecienta
significativamente, pues de un par de botes y un juego de remos (que existen
cuando Lavalle accede a la presidencia por primera vez), el Club
llega a tener sus botes completos. Las finanzas son saneadas a pesar de las
dificultades de la época (la Crisis de
Wall Street tiene enormes repercusiones en todo el mundo).
Muchas son
las restricciones a que se ve sometido el Club
en estos tiempos críticos, que llegan hasta la post - guerra, para estar
dedicado esencialmente a la preservación de los materiales existentes. Se crea
la Junta Calificadora.
En el Club
hacía algún tiempo que se realizaban fiestas sociales, pero estas se
intensifican a partir de su gestión. En 1934 Felipe Hogdson y Julio Noriega se
encargan de organizar la primera fiesta de carnavales, obteniéndose una
ganancia de 3,433 soles oro con 38 centavos. Fue el inicio de las hasta ahora
famosas fiestas de carnavales; resultaron saneadas fuentes de ingreso del Club.
Maurer se ocupa
además de otras actividades que precisan atención. Lo prioritario es el
bienestar general de los socios y las facilidades en los locales, así como las
ampliaciones mínimas. Se planea cómo ha de ser el local nuevo (que será de
madera todavía), y se aprueban los planos (1936) mientras se acuerda hacer
intensa propaganda para iniciar la obra, incluyendo la construcción de una
nueva plataforma de cemento.
José Antonio de Lavalle (1940 - 1942), durante su segunda gestión
se comprobó que era necesario iniciar una seria campaña para conseguir socios,
en vista de la paulatina pero continua disminución de estos, a pesar de las
facilidades en el ingreso y de los resonantes triunfos deportivos conseguidos.
Debido al esfuerzo
desarrollado se logró aumentar a 933 el número de socios. Se vive un repunte
económico con los ingresos obtenidos por las fiestas; la última fiesta de
carnaval había generado 16 mil soles. Esto hizo pensar en la posibilidad de
construir un nuevo local. (Resumen del "El Club" de J.
Noriega).
El 17 de junio de
1940, se tienen los planos terminados y las modificaciones sugeridas; se piensa
llevar a cabo el proyecto, primero construir la base y el primer piso, al
finalizar la plataforma de concreto; y luego proseguir con el resto cuando se
asegure la parte financiera.
El terremoto mencionado del 25 de mayo de 1940 destruye también los Baños de Chorrillos. En agosto de 1940 la reconstrucción de estos baños queda abandonada porque demanda al Consejo de Chorrillos una inversión que es incapaz de afrontar.
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En estas circunstancias,
el Club gestiona la adquisición
de la zona desocupada por los baños que se han trasladado a Agua Dulce.
Se conversa con el alcalde de Chorrillos, Luis Marrou Correa. Se recurre
al gobierno central para obtener algún apoyo económico, a la vez que se
comienza la tarea de obtener la colaboración de los socios para conseguir
financiación. |
Luis Marrou Correa |
«El Señor Presidente informó que había
celebrado algunas
reuniones con el Director General de Fomento y con el Alcalde de Chorrillos y
que ya había terminado de confeccionar el plano general de la bahía de
Chorrillos y de profundidades. Asimismo, manifestó que la ubicación del nuevo
local quedaba supeditada a los espigones y que el proyecto contemplaba la obra
en parte de la zona desocupada por los antiguos baños, continuando las
actividades del Club en el actual local hasta
la terminación del nuevo Edificio» (Actas,
del 18 de mayo de 1941).
Luego,
se expresa:
"El
señor Ing. Marrou, manifestó que el espigón que el Club está construyendo por su
cuenta servirá para defender el relleno que está en la parte posterior de la
plataforma de cemento y servirá para formar una playa de arena que se extenderá
desde el nuevo relleno hasta la escalera de ingreso al mar de los antiguos baños.
Posteriormente, se utilizará para trasladar por la nueva playa, los materiales
necesarios para la construcción del nuevo edificio y finalmente será la playa
definitiva para el nuevo local» (Actas,
12 de noviembre de 1942).
El 20 de noviembre de 1942 se habla de la creación de una junta de Incremento y Custodia de los Fondos Pro-Construcción del Nuevo Local. Se encuentran ya aquí algunos elementos de la futura Sociedad Propietaria que forma Aguirre Ugarte en 1947. El 21 de diciembre de este año, el Consejo Distrital de Chorrillos aprueba la sesión al Club del terreno que ocupaban los Baños; es de lamentar que todo el proyecto quedara abandonado por falta de financiación. Es interesante señalar que durante la gestión de Germán Aguirre Ugarte, la edificación del nuevo local se hizo más al noroeste de la zona de los antiguos Baños de Chorrillos.
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Oscar Berckemeyer Pazos |
Oscar Berckemeyer Pazos (1943 - 1944), se centra básicamente en
la idea del nuevo local que debe tener el Club y el terreno donde debe ser construido. Con él esta idea,
gestada hace mucho e impulsada prácticamente desde 1940, continúa siendo
apoyada. Berckemeyer, se preocupa que no se detenga la obra de ganar
terreno al mar, para la nueva construcción, mediante espigones, y que el Club
adquiera la personería jurídica que índica el Código
Civil para que la construcción del local no tenga problemas jurídicos |
Trabaja asimismo por el desarrollo del deporte en momentos difíciles, logrando que la Institución posea un buen acervo de material deportivo:
«El Club
en estos momentos, tiene la más grande existencia de material deportivo y que
había tomado las debidas precauciones para que la actual crisis no interrumpa
la actuación deportiva del Club por falta de implementos»
(Actas, 22 de setiembre de 1943).
El
problema de los detritus vertidos al mar, es una preocupación ahora más que
antes.