El Club de Regatas “Lima” fue fundado el 26 de abril de 1875, siendo presidente del Perú Manuel Pardo, por iniciativa de José Vicente Oyague y Soyer. Algunos jóvenes amigos y parientes deciden unirse para formar un nuevo Club de remo en Chorrillos: Francisco Pérez de Velasco, su hermano Enrique Pérez de Velasco, Domingo García y Francisco Rivero. Los fundadores del Club forman la tripulación del bote "Elvira" cuyo dueño es Oyague y Soyer y, como no hay otro bote disponible, se piensa que lo mejor es que el nuevo Club comience con ese reducido número de socios, para ir incrementándose conforme crezca la capacidad material del Club.

 

 

. El Club se concibe para participar en competencias de remo; se denomina "Lima", seguramente porque Oyague y Soyer y los hermanos Pérez de Velasco viven en la importante calle de Chorrillos llamada Lima y porque allí, en casa de Oyague, es donde se realizan las primeras reuniones.

 

 

Los Baños de Chorrillos

 

Sin embargo, ya desde 1874, sin formalidad, sin llevar actas, se reúnen estos jóvenes en torno a José Vicente Oyague y Soyer (en documentos y diarios del año 1874 se lee el membrete del Club). Desde entonces, Oyague pone a disposición de los asociados el "Elvira", manteniendo la propiedad, que es en realidad, el primer bote que posee El Club de Regatas “Lima”. El día de la fundación formal del Club se acordó la adquisición, con el concurso monetario de sus primigenios cinco integrantes, del 'Josefina' que proviene de Inglaterra (aunque originalmente se contacta con Burdeos). Un año después de la fundación, debido al interés existente de ser miembros de la institución, queda derogada la disposición reglamentaria que limita a cinco el número de socios, y podrán entrar al Club un número indeterminado de socios previa presentación y admisión.

Los Estatutos aprobados el 11 de junio de 1876 en sus artículos 1º y 2º establece: “La cuota de Ingreso se fijó en 19 soles y en dos soles la mensual”.

Las primeras personas que Ingresaron como socios fueron J. A. Arguedas, F. Muller, A. Lefevre, A. D. Reyna, Oscar Elejalde, Eustaquio Ortiz y Octavio Aramburú; se abandonó el sistema de aceptar el ingreso de sólo colaboradores que era el procedimiento seguido antes del acuerdo.

En los Inicios del Club, el Presidente Vicente Oyague fue autorizado para tratar de alquilar la entonces renombrada huerta del Noviciado, de gran extensión, por la que solicitaban solo S/. 80.00. Este proyecto perseguía, además de poseer su propio local, obtener beneficios con los posibles arriendos de parte de la huerta. El intento no prosperó y los socios se dedicaron a alquilar un salón del Hotel Terry.

Art.1º Con el objeto de cultivar la atención por los entretenimientos que desarrollan y robustecen el cuerpo, en especial las regatas, y para formar un centro de instrucción amena e ilustrada, se establece en esta capital una asociación, que llevará el nombre de Club de Regatas “Lima”.

 

Art.2º Son fines particulares del Club, para conseguir lo anteriormente indicado:

I.      Adquirir el número de botes necesario para los ejercicios de boga y de regatas.

II.    Establecer salones de gimnasia y esgrima  y galería de tiro al blanco.

III.   Formar salones de billar.

IV.   Tomar parte en las regatas y concursos de tiro al blanco o de gimnasia e iniciar los que convenga.

 

Antes de proseguir, es oportuno referirse a dos Instituciones ligadas íntimamente a los comienzos de la historia del Club: el Hotel Terry y el Club Chorrillos de Regatas y Tiro al Blanco.

Un extracto de la reseña publicada por El Comercio, en su edición del 16 de mayo de 1870, da cuenta de los Inicios del Hotel Terry.

 “Venecia en Chorrillos. - El señor don Tadeo Terry ha elevado al Gobierno una solicitud pidiendo la concesión de trescientas varas de mar hacia la ribera N. E. del muelle de la Villa de Chorrillos y doscientas varas por el S. 0. y un 1 / 4 al Norte del mismo lugar.

El señor Terry se propone construir en la Villa una casa al estilo de las de Venecia; es decir, una casa sobre el mar; además de esta obra ofrece poner una subida al Malecón, cómoda, elegante y sólida.

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Para llevar a cabo esta obra, que será de su propiedad, pide al gobierno que le conceda la parte de mar que hemos Indicado; el edificio servirá según lo da a entender, para las personas que deseen alojarse en él durante el veraneo o cualquier otra época, que por lo demás bien claro comprenderá el lector que una obra como la que se trata de realizar al estilo de Venecia, embellecerán en gran manera la Villa de Chorrillos….

Tadeo Terry, propietario del Hotel Terry   

 No se conoce el año exacto de la inauguración del Hotel, pero puede deducirse que solo fue cuatro a cinco años antes que la fundación de nuestro Club. Se ubicaba sobre el mar, casi en el mismo sitio donde se construyó nuestro local en 1896 y donde queda la plataforma de cemento que está delante del actual coliseo cerrado.

Al momento de la fundación el Club de Regatas “Lima” ya existía el Club Chorrillos de Regatas y Tiro al Blanco, de creación no muy anterior al nuestro, así lo parece indicar el hecho que en las regatas del 25 de abril de 1875, además de las falúas de la Marina, que ganó todas las pruebas, solo participaron dos botes del Club «Chorrillos». Si bien es cierto que el remo era también el deporte favorito del Club «Chorrillos», también se dedicaba al tiro, habiendo inaugurado recientemente una elegante galería de tiro al blanco, atendiendo a las inquietudes militares de algunos de sus miembros. Sus asociados pertenecían igualmente a distinguidas familias. Su presidente era César Canevaro, que más tarde luchó denodadamente contra las fuerzas chilenas; y después de la Guerra del Pacifico ejerció el cargo de jefe Superior Político y Militar de la 1ª Zona, durante el Gobierno Provisorio del General Andrés A. Cáceres.

Las dos Instituciones tenían actividades análogas y compitieron acerbamente en el remo. La mayor diferencia entre ellas era la edad de sus componentes; mientras El Club de Regatas Chorrillos y Tiro al Blanco estaba conformado por personas de mayor edad, El Club de Regatas “Lima” estaba constituido por jóvenes, el mayor de los cuales no pasaba de 24 años. No sería extraño que la fundación de nuestro Club se deba a desavenencias suscitadas por la lucha generacional, que obligó a los "muchachos” a fundar un nuevo Club a fin de poder enfrentarse a los “mayores”.

El Club Chorrillos de Regatas y Tiro al Blanco ya tenía su sede en un salón alquilado en el Hotel Terry. Después de mucho esfuerzo y contratiempos, nuestra Institución logra también alquilar otro salón en el mismo Hotel; sin embargo, como es de suponer, siempre se presentaron problemas en el uso de las instalaciones marinas.

En la coexistencia de ambos, el “Chorrillos” tenía mayor prestigio y actividad social deportiva, mientras el “Lima" era modesto y limitado. Sus destinos se deciden con la fatídica Guerra del Pacífico; el Hotel Terry y por ende los locales de ambas Instituciones, fueron destruidos por las fuerzas chilenas invasoras. El Club “Chorrillos” jamás pudo rehacerse del desastre, mientras El Club de Regatas “Lima” renació de sus escombros, años después, el 7 de agosto de 1894, debido al empeño y tesón de su Presidente fundador, Vicente Oyague y Soyer. ¡De las dos instituciones sobrevivió la aparentemente más débil, que resultó ser la más fuerte!.

El Acta de Fundación, sintetiza las conversaciones mantenidas por los jóvenes, desde el año anterior, y constituye una exposición de motivos que permite comprender el espíritu deportivo de Soyer y sus amigos.

Los integrantes del Club de Regatas “Lima” se imponen reglas severas, como son: la obligación de asistir a los entrenamientos de boga que se programen (que luego serán todos los domingos), llegando hasta la expulsión en caso de múltiple reincidencia. Luego se específica que los socios tienen que estar en Chorrillos a las nueve de la noche. Poco después de la fundación, “se acordó desafiar al Club Chorrillos a una regata de una milla a cuatro remos” (Actas, 6 de junio de 1876).

Al respecto el diario El Comercio publica el intercambio epistolar entre el “Chorrillos” y el “Lima” que da a conocer entre líneas, las posiciones de ambos clubes.

   El Desafío

Lima 12 de Junio de 1876

Señor Presidente del Club “ Chorrillos y de Tiro al Blanco”

S.P.

         Deseoso el Club de Regatas "Lima" que

presido, de medir sus fuerzas con esa Asociación tantas veces vencedora, tengo el honor de proponer a Ud. una regata entre ambos Clubes para el 29 del presente mes, en los términos siguientes:

              Una carrera de botes de 4 remos
   
           Bogas: caballeros: distancia: una milla
              Lugar: Bahía de Chorrillos

Entre los Clubes "Chorrillos" y "Lima" y condiciones.         A gran honor tendríamos que el Club de que es Ud. Digno Presidente, aceptara la expresada  regata.

        Fuera el éxito favorable o adverso, siempre tendríamos especial satisfacción en haber entrado en competencia con una sociedad que cuenta tantos y tan brillantes triunfos como el Club "Chorrillos.

       Con particular aprecio y consideración soy

de Ud., Señor Presidente, muy atento servidor.

Por el Club Regatas "Lima

El Presidente 

José Vicente Oyague y Soyer 

Lima 13 de Junio de 1876 Señor Presidente del Club de Regatas "Lima"

          He puesto en conocimiento del Comité del

Club "Chorrillos”, que tengo la honra en presidir, la comunicación que ha tenido a bien dirigirme, poniendo en mi conocimiento que el Club "Lima" ha resuelto proponernos en calidad de desafío una regata para el 29 de los corrientes.

         El Comité me encarga decir a Ud. que acepta el desafío en los términos y bajo la forma que nos ha sido propuesto; y para que ambos clubes puedan manifestar ante el público la confianza que abrigan en sus propias fuerzas, me encarga también dicho Comité proponer al Club que Ud. Dignamente preside, que hagamos mediar una apuesta de mil soles, que deberá perder el que salga vencido en la lid.

     Demás me parece manifestar que cualquiera que sea el éxito de la lucha, tendremos la misma satisfacción que el Club "Lima".

     Con sentimiento de especial estimación y aprecio, me suscribo de Ud., señor Presidente ,muy atto. Y S.S..

Por     el   Club “Chorrillos de Regatas 

y  Tiro al Blanco” 

El Presidente 

Cesar Canevaro 

Lima 15 de Junio de 1876

Señor Presidente del Club "Chorrillos y de Tiro al Blanco”

Señor.

          Habiendo dado cuenta al Club "Lima" de la apreciable nota de usted de esta fecha, me es grato decirle que esta Sociedad queda complacida con la aceptación del Club "Chorrillos" a nuestro desafío.

           En cuanto a la apuesta  que  me  propone  Ud. de mil  soles  entre ambos   clubes, tengo el honor de manifestarle que esta Asociación, que tomará parte en las regatas únicamente por el honor de la victoria, no puede aceptar se comprometa a interés pecuniario de ninguna clase, sea grande o pequeña. Por consiguiente no admitimos  la propuesta que nos hace ese Club.

    Participo a usted también que debiendo correr a cargo de este Club, organizar y llevar a cabo las próximas regatas, vamos a designar para que sea la hidalguía y lealtad de nuestros procedimientos, una comisión de personas competentes en todos los sentidos,  encargados de arreglar las regatas y solucionar las cuestiones que se presenten.

          Oportunamente manifestaré a Ud. Los nombres de esas personas.

          Reitero a Ud. Los sentimientos de mi mejor aprecio y consideración

Por el Club de Regatas "Lima"

El Presidente

José Vicente Oyague y Soyer

  

¿Porque este desafío?

«Porque no queríamos que el Club «Lima», de quien se había dicho que varias veces había rehusado regatas, rechazara ésta, fundado en razones que algunos podrían tomar como pretextos y sobre todo para demostrar que nos sobraba el valor para mantener a todo trance nuestro desafío. He allí por qué corrimos en desventajosas condiciones que ya conocíamos y que se agravaron por otras dificultades que fueron presentándose» (Regatas del 29 de junio de 1876, informe por J. V. Oyague y Soyer, Incluido en la Memoria de 1876).

Las primeras regatas en que participa el Club, recientemente nacido, tienen lugar el 29 de junio de 1876, cuando se celebran las fiestas de San Pedro, Patrón de Chorrillos. Se tenía pleno conocimiento de las ventajas que se estaban dando. Nuestro Club participa con el Josefina que, no hace mucho había llegado al Perú. Se está en desventaja enfrentándose a un bote de río (“más andador”) como era el Nereida del Club Chorrillos. Además, los del Club de Regatas “Lima” no están familiarizados con el nuevo bote y, por si fuera poco, un miembro de la tripulación se enferma en el último momento, teniendo que improvisarse un reemplazante. Tripularon el Josefina José Vicente Oyague y Soyer, H. P (Pérez) de Velasco, Napoleón Valdez, Héctor Harvey y Oscar Elejalde como timonel. Las regatas fueron ganadas en su mayoría por el Club «Chorrillos»; la mayor parte del público asistente estaba favor del “Chorrillos” y sus bogas demostraron la superioridad de su embarcación “Mercedes” sobre el “Josefina”.

 El Comercio en su edición del 30 de junio de 1876 dice: “En justicia debemos decir que el triunfo del Club Chorrillos ha sido gloria barata... Ni las condiciones del “Mercedes” ni las de sus tripulantes, eran las mismas que las del “Josefina” y los suyos... Ni arrojo ni entusiasmo les faltó.

Perdieron porque debían perder. ¡Gloria a los vencidos!

Esta derrota sirvió de acicate para nuestro Club y empezó el trabajo, entrenamiento y disciplina que hasta ahora nos es característico. Tras perder en su primera competencia, el Club encarga un nuevo bote a Inglaterra: el María Isabel. Muchas circunstancias no permiten la participación del Lima en las Regatas de 1877. Y sin embargo se sigue adelante. Al finalizar el segundo año de la existencia del Club:

«Al cumplirse por última vez el deber de daros cuenta de la marcha de este Club, comprendiendo hoy en un resumen general el movimiento de nuestra sociedad durante el año que he tenido la honra de presidirla, dominan en mí los sentimientos de mi legítimo orgullo y de una profunda gratitud; pasa a mi sucesor bajo los mejores auspicios la dirección del Club «Lima.», y quédame el placer de que mis trabajos, esperanzas y desvelos han sido secundados, comprendidos, apreciados y premiados con la deferencia más solícita, con la actividad más loable y con la bondad más generosa; puedo, pues, decires que como socio, me siento orgulloso de pertenecer a corporación tan distinguida Como Presidente, colmado de atenciones por vosotros, qué menos puedo hacer que manifestaros mi vivo agradecimiento, que expresaros cuán grato ha sido para mí que siempre pensarais y quisierais lo que yo, vuestro órgano y el intérprete de vuestras ideas quería y pensaba, es decir la amistosa y duradera unión entre nosotros todos, la gloria de nuestra asociación, la creación de un cuerpo, modelo de constancia, de entusiasmo, de noble emulación y de buen tono. Vuestra obra y no la mía ha sido señores, el impulsar y dar prestigio a esta asociación, ya respetable, distinguida y poderosa en un solo año que lleva de existencia.»
«De los trabajos en que os he acompañado y de los progresos que a vosotros se deben, voy ahora a daros cuenta; ¡Ojalá no encontréis aventurada mi aserción de que he sido intérprete de vuestras ideas y deseos!» (Memoria, 3 de junio de 1877).

Aprovechando las enseñanzas del socio Tomás Dallas, los miembros del Club de Regatas «Lima» se preparan para las competencias de 1878, y el entrenamiento se realiza tanto en verano como en invierno, siendo Oyague el más constante. En esta ocasión se vence, en la primera regata, al Club Chorrillos con el bote más pesado: el “Josefina” y la tripulación más ligera. En la segunda regata pierde el “Lima” con bogas principiantes. Empero, se triunfó en la regata más importante del día, en la que participan todos, que es la que determina al vencedor verdadero, la de cuatro remos, la lucha fue entre el María Isabel y el Nereida. La tripulación del María Isabel estaba conformada por José A. Porras Barrenechea, José Vicente Oyague y Soyer, Alfredo Naylor, Napoleón Valdez y el timonel D. Valle Riestra. Este triunfo coloca al “Lima” a la cabeza  de los  Clubes de remo peruanos. Se gana una copa de plata. Arbitro es el futuro héroe, Miguel Grau Seminario, quien entrega el trofeo al joven Domingo Valle Riestra (que será miembro de la tripulación del glorioso Huáscar, monitor del Caballero de los Mares, en el Combate de Angamos, acción donde es herido y luego hecho prisionero).

 

 

 

 

 

 

 

El Almirante Miguel Grau dando la partida. Dibujo de Jullo Noriega P.

 

Después de Vicente Oyague y antes de la fatal Guerra del Pacífico, la institución tuvo dos Presidentes: Enrique Barreda y Osma (1877 - 1878) y Ricardo Álvarez Calderón (1879 - 1879). Ellos realizaron una labor encomiable, tomando en cuenta las particularidades de la época, e crecimiento inicial, siguiendo la máxima: “Exclusión de todo interés pecuniario en las regatas”. Memoria del Inspector de Regatas a la Junta General del 2 de junio de 1878. José Vicente Oyague y Soyer.  

 

Enrique Barreda y Osma

Como una muestra, de las ansias de pervivencia que tienen los jóvenes miembros del Club, es ilustrativa la siguiente anécdota de Carlos Fernando Basadre, quien Invita a almorzar a varios socios:

«Mañana domingo los espero, con una sola condición: que dentro de 50 años nos reunamos en la misma fecha, los que aún sobrevivamos, para repetir el almuerzo».

Quienes están con  Basadre  en el  almuerzo, que se lleva a cabo el 4 de  noviembre de 1887, en el Hotel Exposición, son:  Leopoldo  Oyague  y  Soyer, José Antonio de  Lavalle, Julio Laos, Hernando de Lavalle, Oscar Elejalde,  Ricardo  G.  Higginson, Carlos  Álvarez  Calderón  y Samuel Sologuren. Transcurridos los cincuenta años, Basadre quiere llevar a cabo la  reunión, pero  solamente sobreviven  él y  julio Laos, estando éste gravemente enfermo e inhábil de concurrir, y falleciendo al poco tiempo.

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